lunes, 2 de mayo de 2011

IR DE COMPRAS


Ahora nos desplazamos para comprar y asumimos con naturalidad lanzarnos a entornos ajenos de no-relación social para realizar nuestras compras. Hemos malinterpretado la  repercusión de comprar más lejos, más barato.
La realidad es distinta de la apariencia, pensamos que ahorramos tiempo y dinero. Perdemos tiempo y dinero. Supongamos una compra en un centro comercial a 25 km de nuestra casa. 25 km, 6 euros de gasoil  y una hora extra de nuestro tiempo. Hagamos esta cuenta para valorar un producto que compramos lejos de casa.
Pero esto no es todo. Suponemos que allí está lo que necesitamos, tanto es así que una vez allí nos traemos lo que sea. Claro, ya nos hemos gastado 6 euros y una horica, hay que aprovecharlos.

A la vuelta caemos en la cuenta de que a la camisa le falta un botón: a) tragamos y nos la quedamos tal cual, b) ya iremos otro día a cambiarla (6 euros + 1 hora).
Esto a título de particular. A título colectivo vamos consiguiendo cerrar las tiendas de nuestros vecinos. Mientras tanto vamos dejando de hablar con otros cuantos vecinos porque ellos también se han ido a un centro comercial, seguramente a otro más lejos.
Y es un círculo vicioso, las causas y las consecuencias se encadenan. Como se encadenan los malos hábitos que genera esta situación: como empleamos el automóvil para desplazamientos ridículamente cortos, a veces ya que estamos en el coche pues vamos más lejos.
Tan malos son nuestros hábitos que queremos meter el coche en la tienda. Y volvemos a confundirnos, cuando llegamos al centro comercial (al que probablemente no le tenemos ya ningún afecto, aunque seguimos comprando allí), cuando llegamos decía, caminamos. Caminamos mucho más de lo que hubiéramos caminado para comprar aquí una camisa mejor, con un precio de etiqueta algo mayor. Ya que estamos aquí  comparamos camisas y mas camisas, calcetines,  videojuegos…………..
Volvemos entonces rendidos, con una camisa sin un botón, un video juego de Playstatión cuando lo que tengo es un Wii y un cansancio denso, aplastante, desbastador. Tan cansados que se nos olvida y algunos sábados más tarde repetimos.

¿Por qué esto nos parece natural, obligatorio, inevitable?
Seguramente porque Murcia es una de las comunidades con mas superficie de grandes centros comerciales por habitante. Seguramente porque esto ha minado poco a poco las capacidades de los pequeños comerciantes. Seguramente por los horarios. Seguro que por muchas mas cosas.

Es una INJUSTICIA que el gobierno regional que como sabéis es del Partido Popular , ha potenciado los grandes formatos de centro comerciale, mientras se ignoraba al comercio minorista.
Este comercio minorista esta en una situación critica ,el de nuestro pueblo, esta sufriendo las decisiones que el gobierno regional del PP ha echo potenciando las grandes superficies.

Nuestros comercios cada día se están empobreciendo mas, por la migración de clientes de nuestro pueblo a estos centros  y los comerciantes se ven obligados sin mas remedio a tener que despedir empleados.

Y yo pregunto ,”alguien se imagina un pueblo sin comercio ,sin escaparates,sin luz ,sin dinamismo que aportan los comercios.

¿Alguien se lo imagina?